Como cualquier viaje a veces surgen inconvenientes, son cosas que no podemos evitar tanto en los viajes como en la vida, lamentable una de las mayores pruebas vino en el inicio de nuestra relación, de nuevo nuestros pasos debían separarse nuevamente y esta vez la distancia era de miles de kilómetros.
Estando lejos me di cuenta de que no solamente me había enamorado de su físico sino que también estaba enamorado muy enamorado de su ser, de la forma en que me siento al saber que es mi novia, de su forma tan diferente de amarme y de las pequeñas cosas que hace para seguir enamorándome, me di cuenta de que era la mejor novia, mi confidente y mi amiga.
La distancia fortaleció nuestros lazos y logró que el momento de volvernos a ver fuera mágico, estando lejos no dejé de pensar en ella, de extrañarla y de desear que estuviera a mi lado en todos los lugares que conocí, compartiendo nuevas experiencias a su lado.
Verla de nuevo reafirmó todo lo que ya sabía, que era la mujer que más he amado en mi corta de vida, que a su lado es el lugar que más extraño...

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