Como todos lo viajes que uno hace sin planear este estuvo lleno de emoción y de ganas de explorar, los dos decidimos aventurarnos en algo nuevo, en algo que ninguno de los dos esperábamos involucrarnos.
Lo curioso es que estas ganas, los nervios y la emoción no se han disipiado en absoluto, cada vez que la veo estando lejos o cerca siento los mismo, se me iluminan los ojos y es inevitable sonreír, me enamoré perdidamente de ella, de sus ojos, de su sonrisa, de sentir sus manos en las mías, de las risas y los abrazos que nunca faltan cuando estamos juntos.
"Abriste los ojos y el sol guardó su pincel, porque tú pintas el paisaje mejor que él"

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